Cuando descubres que el afecto ya no es puro, ni desinteresado y que tal vez nunca lo fué. Que no se fortalece con el trato, sino que se abren brechas, pero aún así sobrevive un sentimiento llevado por la inercia, por recuerdos, porque el tiempo que hace que te acompaña pesa demasiado.
Entonces pasas tu período de duelo -un cambio de mirada, una recolocación de esa persona dentro del cajón que le corresponde en tu escala de valores-, entre desengañada y enfadada, y hablas sola en voz alta diciendo todo aquello que pensaste pero que nunca hubieras pronunciado por evitar confrontaciones más serias. Y es que en el fondo qué más da si cada uno es como es.
Quizá no era amistad.
Aunque lo único que se me pasa por la cabeza es estrujármela e intentar descubrir si he podido hacer o fallar en algo. Lo cierto es que a la hora de la verdad, he sentido ese vacio... en cambio incondicionalmente yo he dado todo y mas, incluso he dado la cara por ella en muchas situaciones complicadas. ¿porque? Porque creia que era una buena amiga...
Desde hace varias semanas intento expulsar esta decepción y no sabia como explicarme.
Espero e intentaré quitármelo de la cabeza...
¿Y si jugamos a que éramos amigas y nunca dejábamos de querernos, ni a pesar de la distancia, ni aunque pasara mucho tiempo?
Y éramos tan buenas amigas que no nos olvidábamos de lo vivido y de los bueno ratos. Es más, a veces hasta recordábamos nuestros juegos de antes. Y nos acordábamos cuando jugábamos a tomar té en la escalera del colegio, a las escondidas en el baño, o a ser artistas y escribir nuestras propias canciones... También podríamos recordar los recreos del cole y cuando representabamos ciudades en la placa madre de un computador, en aquella clase que me arrancó la vida. Más tarde podríamos hablar del vino y los mensajes de texto del celular, de los prolemas y las risas, de los sentimientos y los besos, de la era del email, de las cartas que nos escribimos de un banco a otro, de los paseos y misiones. Y hasta de cuan irresponsables fuimos, ¿recuerdan cuando nos fugabamos de clases en busca de nuestro unico principe azul, unico amigo que hoy nos queda en común? ¡Como nos divertíamos!
¿Y si jugamos ahora a que ustedes no dejaban de hablarme y yo les escribía con frecuencia y la pasábamos bien juntas y no nos abandonábamos nunca?
¿Que dicen, le damos a eso? nos pueden borrar todo...menos la memoria.
Entonces pasas tu período de duelo -un cambio de mirada, una recolocación de esa persona dentro del cajón que le corresponde en tu escala de valores-, entre desengañada y enfadada, y hablas sola en voz alta diciendo todo aquello que pensaste pero que nunca hubieras pronunciado por evitar confrontaciones más serias. Y es que en el fondo qué más da si cada uno es como es.
Quizá no era amistad.
Aunque lo único que se me pasa por la cabeza es estrujármela e intentar descubrir si he podido hacer o fallar en algo. Lo cierto es que a la hora de la verdad, he sentido ese vacio... en cambio incondicionalmente yo he dado todo y mas, incluso he dado la cara por ella en muchas situaciones complicadas. ¿porque? Porque creia que era una buena amiga...
Desde hace varias semanas intento expulsar esta decepción y no sabia como explicarme.
Espero e intentaré quitármelo de la cabeza...
¿Y si jugamos a que éramos amigas y nunca dejábamos de querernos, ni a pesar de la distancia, ni aunque pasara mucho tiempo?
Y éramos tan buenas amigas que no nos olvidábamos de lo vivido y de los bueno ratos. Es más, a veces hasta recordábamos nuestros juegos de antes. Y nos acordábamos cuando jugábamos a tomar té en la escalera del colegio, a las escondidas en el baño, o a ser artistas y escribir nuestras propias canciones... También podríamos recordar los recreos del cole y cuando representabamos ciudades en la placa madre de un computador, en aquella clase que me arrancó la vida. Más tarde podríamos hablar del vino y los mensajes de texto del celular, de los prolemas y las risas, de los sentimientos y los besos, de la era del email, de las cartas que nos escribimos de un banco a otro, de los paseos y misiones. Y hasta de cuan irresponsables fuimos, ¿recuerdan cuando nos fugabamos de clases en busca de nuestro unico principe azul, unico amigo que hoy nos queda en común? ¡Como nos divertíamos!
¿Y si jugamos ahora a que ustedes no dejaban de hablarme y yo les escribía con frecuencia y la pasábamos bien juntas y no nos abandonábamos nunca?
¿Que dicen, le damos a eso? nos pueden borrar todo...menos la memoria.
Pienso, que las personas pasamos por etapas. Los seres humanos si pensamos algo con respecto a alguien, debemos hablarlo a la cara, en la mayoría de los casos, no es así. Yo como amigo de ustedes, y que tanto las quiero, les puedo decir, que conversando se arreglan muchas cosas; no debemos empezar a sacar conclusiones sin haber intentado lo imposible. En donde hubo cariño, amor de amistad, siempre estará presente, independiente del tiempo que pase. Te quiero mucho katita !
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